La nueva normativa Europea sobre Privacidad

“Hasta ahora estaban obligadas a conseguir una autorización de la AEPD, tras presentar una serie de documentos traducidos al español y firmados por los representantes de las empresas americanas (algo muy complicado de conseguir), o recopilar el consentimiento inequívoco de todos los afectados por esa transferencia de datos. Eso suponía, por ejemplo, que una empresa que quisiese subir a Twitter la foto de un evento necesitaba el permiso de todos los que apareciesen en ella”.

Hasta ahora estaban obligadas a conseguir una autorización de la AEPD o recopilar el consentimiento inequívoco de todos los afectados por la transferencia

Incumplir estos requisitos suponía una falta que podría conllevar una sanción de entre 300.001 y 600.000 euros, que no se han llegado a imponer porque la AEPD no ha abierto expedientes por este motivo, sabiendo que se trataba de una situación temporal. Con la adopción de la nueva normativa, la situación se aclara para las empresas españolas, que simplemente tendrán que comprobar que la compañía estadounidense que les preste cualquier servicio se encuentra en la lista de las que se han comprometido a cumplir con el tratado.